domingo, 21 de abril de 2013

Y colorín colorado...

Ya queda menos, exactamente 3 días para que todo esto se acabe, parece mentira… ya ha pasado más de mes y medio desde que llegamos a esta parte del mundo y son muchísimas las experiencias vividas, muchísima gente con las que nos hemos cruzado por el camino, de tantas nacionalidades distintas… con sus costumbres, sus culturas y sus diferentes maneras de ver la vida… lo he dicho millones de veces, pero qué realidades tan distintas, la de los que viven aquí (Bolivia y Perú) como la de los que están de paso, como nosotros. Sin duda todas estas relaciones y experiencias vividas a uno le cambian algo por dentro y de una manera u otra le enriquecen. Sobre todo la primera parte del viaje, claro que viajar y recorrer países con la mochila a cuestas es genial, interesantísimo y recomendable 100%, pero personalmente creo que es viviendo y compartiendo con la gente del lugar, como hicimos en Bolivia durante ese mes, donde uno se da cuenta realmente de los mundos tan distintos en los que vivimos, lo crudo que es vivir en el que tenemos enfrente y lo fácil que es mirarlo de reojo desde el otro lado del charco. Aunque el fin del  viaje no fuera este, creo que de todo esto... uno solo puede salir beneficiado.

En la última publicación prometí colgar fotos del lago Titicaca y nuestra experiencia por aquel maravilloso lugar e islas, así que lo prometido es deuda.

Vistas del LagoTiticaca desde la isla de Amantani

Islas Uros (flotantes)

Niña de las islas Uros

Navegando por el lago Titicaca


                                          Almorzando en la isla deTaquile


Tras visitar el lago, nos fuimos a Cuzco, la ciudad ombligo del mundo Inca, la cuna de esa cultura, lugar desde donde partieron y se establecieron en otros países de Sudamérica (hasta que los españoles llegaron y se cargaron a todos los que quisieron, arrasaron con sus poblados, sus riquezas, su cultura…) aun así, han conseguido mantener los restos arqueológicos, la cultura e idiomas (que todavía se hablan en gran parte del territorio andino) los cuales hemos tenido la suerte de conocer, visitar y admirar.
Viajamos de Puno a Cuzco en uno de esos Buscama  nocturnos, en los que tanto confiamos. El viaje duró unas 7 horas y lo pasamos prácticamente durmiendo. Llegamos a Cuzco a las 5 de la mañana, y tras una lluvia de ofertas de alojamiento en la que nos vimos sumergidos al bajar de la guagua, nos decidimos por uno y nos fuimos a dormir hasta que el sol calentara las calles. Estuvimos 2 días en la ciudad, recorriendo las diferentes ruinas incas, con sus respectivos tours para turistas, que te llevan en una guagua con 20 guiris más, bajas el guía explica, subimos de nuevo hasta la siguiente ruina, volvemos a bajar, nos explican…( ahí tienes un baño, paga un sol, mea y sal corriendo que el chofer no espera por nadie) y así durante un día y medio, contado así parece una pesadez, pero realmente fue interesante, gracias a eso uno se entera de la historia del lugar.

Tras los dos días en Cuzco, nos fuimos a Aguas Calientes, el pueblo donde está el Machupicchu. Un lugar pequeño, y muy muy muy turístico aunque verdaderamente bonito. Un pueblo al que sólo se puede acceder en tren, metido en medio de montañas veeeeerdes, junto a un río… precioso.
Si bonito era el pueblo, no se pueden imaginar lo impresionante del Machupicchu, las fotos no le hacen justicia! Salimos al día siguiente tempranito, 30 minutos de viaje en guagua subiendo una de esas montañas, hasta llegar a la cima… arriba nos esperaba un guía, y otra de las maravillas de este viaje. Mejor no contarles nada, y que vean las fotos. Las que son con vistas panorámicas están hechas desde lo alto del Waynapichu, la montaña que sale al fondo a la derecha, hicimos una escaladita bien empinada de una hora, llegando hasta algo menos de 2900m de altura que tenía la cima, con una solaja considerable, aunque a menos altura que otras subidas como la del volcán Tunupa en el salar, así que aunque cansados, no fue tan dura.

                                            En el machupicchu con el Waynapichu al fondo.
                                                        Machupichu desde las alturas
Estuvimos  cerca de 5 horas en el machupicchu, y no nos dio tiempo de terminar de verlo todo… también es verdad, que entre subida y bajada del Waynapichu, perdimos algo más de dos horas, pero fue tiempo más que suficiente para disfrutar de aquella maravilla.

Tras la visita volvimos al pueblo, comimos algo, recogimos las maletas del hotel y a la estación! nuestro tren de vuelta a Cuzco salía esa tarde y nos esperaban 4 horas de viaje.
Llegamos a cuzco muertos, después de tanta paliza “machupítica”, así que cenita y a la cama, que al día siguiente salía nuestro vuelo a Lima y teníamos que madrugar.

Ayer, tras 4 horas de retraso salió nuestro vuelo, llegamos a Lima a las 4 de la tarde, cogimos taxi, y a buscar alojamiento!, tuvimos que tocar varias puertas hasta que conseguimos habitación en un hostal, la verdad que bien situado, limpio y en un barrio seguro, así que la caminata con las maletas mereció la pena.
Llevamos dos días en la ciudad y no se si es gracias al mar, pero una se siente un poquito más cerca de casa…. Cuando veníamos de camino del aeropuerto, me llegó un olor a brisa marina… que no saben que gusto me dio!!
Ya solo nos quedan 3 días aquí, y nuestro plan es tranquilo, patear la ciudad, conocerla, comernos un buen ceviche! y descansar de tanto trajín, que yo vine bien sanita, y me voy con una rodilla que casi no me deja caminar, y una pantorrilla (la que estampé contra un árbol cuando casi me mato en la selva) aun dolorida y deformada, efectos colaterales, aunque ya sabemos que sarna con gusto no pica!

Espero volver a escribir antes de irnos, así que me despido con un hasta luego! Ojala disfruten de las fotos, casi tanto como nosotros mientras las hacíamos!!!
Familia, amigos, estamos bien y sanos, cojos, pero sanos! Así que sigan sin preocuparse!
Un besote y seguimos en contacto!!!

lunes, 15 de abril de 2013

Cerrando una etapa y abriendo otra

Señores/as, hemos tardado un montón en volver a escribir, pero no ha sido culpa nuestra, problemas logísticos y técnicos no nos han permitido escribir antes, así que preparense y cojan asiento cómodo que les viene una buena retahila de historias y vivencias de estas últimas semanas... Parece mentira pero esto ya se acaba, se cierra una etapa del viaje, el voluntariado. Ha sido una experiencia difícil de explicar por palabras,  cuando pienso en lo vivido, se me viene un batiburrillo de sensaciones y emociones a la cabeza y corazón. Como ya he dicho en otras ocasiones, es triste tener que venir a estos lugares para darse cuenta de la suerte que uno tiene en la vida y lo poco conscientes que somos de ello.  Aquí se viven situaciones realmente duras y aunque sea “repetidora” en este tipo de experiencias,  y sepa a donde vengo y que realidad es la que me voy a encontrar, la verdad es que hay momentos duros, crueles y difíciles de digerir. Algo que aún me cuesta, es ver tanto contraste, de manera que puedo estar en una casa estupenda, con todas las comodidades que podría ser la envidia de cualquiera, en una urbanización privada y llamar a un taxi y en 20 minutos encontrarme en la más profunda miseria, donde los niños están medios desnudos, sucios, descalzos y caminando sobre calles de barro, mierda, ratas…. Y donde viven 13 personas  en una choza, el padre, la madre, los 8 hijos, los dos nietos y el nuero, y donde se hace vida, se tienen relaciones sexuales, peleas… y todo lo que una convivencia pueda traer delante de todos, viviendo entre 4 parades, o entre 4 chapas de madera o metal. Entiendo que los que pertenecen a ese pequeño porcentaje  de gente que vive bien, fuera de la pobreza, convive día a día con estas situaciones y están acostumbrados, y es la realidad que les ha tocado vivir, a 20 minutos de casa tienen estas situaciones, y bajando al portal se encuentran a la “cholita” (indígena) de turno, vendiendo comida, ropa, chucherias… con su hijo sentadito a su lado o arrullado en el aguayo sobre su espalda o la calle. Supongo que nacer viendo eso, te crea un escudo para poder vivir la vida que afortunadamente te tocó, y que sin él no se podría. Yo aún no tengo ese caparazón, y esos contrastes me cuestan.  Por qué unos vivimos tan bien y otros tan mal? Me indigna tanta injusticia, y lo peor de todo, morirán mis nietos y estas situaciones seguirán igual.
Venir aquí de voluntariado no cambia nada, o no al menos de manera global. Supongo que son las sonrisas, los agradecimientos individuales de la gente con la que he tratado, los que hacen que este viaje tenga sentido y los que hacen que me apene que se acabe, y que quiera repetirla. Sin duda es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos y aunque suene egoísta, estoy segura de que me llevo mucho más de lo que doy, o al menos así lo siento yo.
Se acabó una etapa, pero se abre otra nueva y la afrontamos también con muchísimas ganas e ilusión, aunque ya durante el mes de voluntariado nos dimos alguna escapadita los fines de semana, es ahora cuando empieza la parte aventurera.
El viernes día 5 dejamos el Plan 3000, después de muchas despedidas y agradecimientos por ambas partes, realmente en el hospital nos hicieron sentir como en casa, nos cuidaron mucho y en el ambiente laboral trabajamos muy agusto también, así que como era de esperar, las despedidas fueron tristes, pero con una sonrisa en la cara y todo el mundo preguntando que cuando volveríamos… más de uno miraba a Ale, sabían que después del Boro (gusanos) no le iban a quedar muchas ganas de volver, jejeje.  Aunque aún así  no se descarta en un futuro.
A las 8am salía nuestro avión hacia Sucre, una ciudad preciosa, mucho más limpia, ordenada y bonita de lo que Santa Cruz nos tenía acostumbrados. Es una ciudad muy colonial, con muchas casas y edificios blancos, y sus balcones característicos. Hay que decir, que la ciudad está cerca de los 3000m de altura, y que por esta razón la llegada fue un tanto difícil, tras dejar nuestras maletas en el hostal elegido (muy mono la verdad) y recorrer el centro, la plaza, la iglesia y las calles aledañas, comenzó a darme el soroche (mal de altura) el dolor de cabeza fue “increchendo” con las horas, aún así no paramos la pata en todo el día. Visitamos un centro considerado patrimonio de la humanidad, por albergar huellas de pisadas de distintos dinosaurios, realmente curioso. También nos aconsejaron que visitáramos el cementerio, si, el cementerio, no parece muy atractivo verdad? Pero allá que fuimos y la verdad que tenían razón, aquello más que un cementerio parecían los jardines municipales, una preciosidad, super bien cuidado, y lleno de mausoleos de antiguos presidentes de la república y demás gente del alto standing boliviano. Un chico de 17 años nos hizo un recorrido por 25 bolivianos explicándonos las tumbas y los lugares de interés, el tipo llevaba 4 años trabajando de eso, y se notaba que se tenía la historia del país muy bien estudiada. Al salir del cementerio yo ya estaba más que “asorochada”, el malestar general crecía por momentos y el cansancio también, así que nos fuimos a cenar a un local por el centro y pronto al hostal,  porque yo ya estaba con nauseas, deseando acostarme. La verdad que Ale lo llevo mucho mejor, su malestar no pasó de leve dolor de cabeza y cansancio.

Amaneció al día siguiente, y yo estaba como una rosa de fresca! Que gusto, sin dolor de cabeza, ni nauseas ni nada… de todas formas, nos tomamos el “sorochipil” la medicación para el mal de altura, que ya se sabe que más vale prevenir que curar y nos esperaba un duro día por delante.
Esa mañana,  sábado día 6, salimos hacia Potosí en “trufi” una especie de furgoneta que pagas 30 bolivianos y sale cuando se llene, la verdad que en 20 minutos estábamos en carretera, el viaje duró unas 3 horas y media, pero pasaron rápidas. Teníamos horas para visitar Potosí así que la verdad que fue un día a contra reloj, por la noche salía nuestra flota ( la guagua)  hacia Uyuni y había que darse prisa. Potosí hoy por hoy es una ciudad fea y pobre, aunque he de decir que en su momento fue la ciudad más rica de Bolivia, está a 4000m de altura (es la ciudad más alta del mundo junto con La Paz y una de la India) La razón de su riqueza son las minas de plata, oro y cobre que hay en la zona, que en su momento fueron muy importantes para el país. No podíamos irnos de la ciudad sin hacer una visita a las minas, así que paya que fuimos! Contratamos una excursión con un guía que era exminero y conocía a la perfección las minas y el trabajo allí. La visita fue interesantísima, como no, nos pusieron nuestro “pseudoatuendo” minero. Casco, linterna, traje, botas y como no un buen puñado de hoja de coca para ir mascando… sino no hay quien aguante la caminata a esa altura. Subimos a unos 4.400m y recorrimos 3 km por el interior de la mina, estuvimos cerca de 2 horas pateando. Nos cruzamos con mineros reales que llevaban más de 10 horas metidos en la mina, salían cargados con sacos y sacos en unas especies de carretillas o a la espalda, realmente impresionante. Trabajan con muy poca seguridad y hay accidentes casi diariamente, lo peor de todo es que trabajan niños de hasta 12 años allí, nosotros estuvimos de visita y el mero recorrido ya me pareció duro, difícil en algunos tramos, peligroso en otros… me deje los riñones, más de medio camino lo hicimos agachados, el túnel tenía tramos muy estrechos y bajitos… si yo salí cansada y a ratos agobiada por estar allí dentro a oscuras, oliendo a tierra y gases… no me quiero ni imaginar que será trabajar ahí diariamente. Siempre se ha escuchado que la vida del minero es dura, y si señor, cierto es. Tan dura,  que nos contaban, y vimos con nuestros ojos, como tenían una zona de “descanso” donde estaba el  “ Tío Benito” una especie de muñeco hecho con arcilla a tamaño real, que se asemejaba al diablo , al cual adoraban y tenían como protector en la mina… pues a los pies del Tío, había restos de cervezas, y demás bebidas, entre ellas alcohol de 96º, si de ese que venden en las farmacias, que es con lo que se emborrachan los mineros, cuando terminan la jornada, o los días que no trabajan, según nos explicaba el guía es la manera que tienen de divertirse y salir de esa mierda de vida que llevan. Salí de allí impresionada con lo duro que debe ser dedicarse a eso, y una se queja de las guardias de 12 horas del hospital…

A la salida de la mina

Se me olvidaba, cuando íbamos de camino a las minas, paramos en una calle a comprarle a los mineros en una tiendita, refrescos y hojas de coca para darles durante la visita, cual fue nuestra sorpresa, que mientras comprábamos, empezamos a escuchar gritos y jaleo… resultó que se había prendido fuego en una casa de 3 pisos, y había 2 niñas dentro, corriendo agarré a Ale, se le veía en la cara las ganas de acercarse y ayudar, pero sin el traje de intervención ni hablar!! La gente corría con baldes de agua, unos hombre se mojaban e intentaban entrar, pero el fuego salía por las ventanas, imposible! Ustedes vieron a los bomberos?¿? nosotros tampoco, por lo visto sólo hay un camión en el pueblo y el bombero igual está, que igual no… y el camión igual tiene agua, que igual no… y mientras tanto las niñas asomadas en la ventana llenas de humo, la verdad que la situación era complicada y yo tenía el corazón en la garganta. La gente gritaba, y la situación se ponía cada vez más fea, cuando me doy cuenta que unos señores llevaban un Aguayo (esas telas típicas, grandes, de colores) a modo de cama elástica para que las niñas saltaran desde el segundo piso, cuando le señalé a ale lo que pretendían hacer, se echó las manos a la cabeza y salió corriendo a ayudarles… por suerte, las niñas saltaron, y la tela no se rompió, sobrevivieron. Lo que si se rompió fue el tendido eléctrico que estaba frente al edificio (imagínense un puruño de cables que atraviesan la calle de lado a lado sin orden ni concierto), empezaron a saltar chispas y yo a gritar a ale que saliera de allí…. Ya se me salía el corazón por la boca. Gracias a dios no hubo que lamentar víctimas y retomamos nuestra excursión hacia la mina, aunque  se pueden imaginar, con un sabor un tanto agridulce.
Después de la mina tocaba ir a la estación, ya se hacía de noche y había que salir hacia Uyuni en una guagua muy básica, y muy barata la verdad, creo recordar que en torno a 1,50euros. El viaje duró 4 horas y media y esta vez no pasaron nada rapiditas… pensé que me moría del frio!!! Dios mío de mi vida, lo pienso y me entra tiritona. Llegamos a Uyuni, un pueblo pequeño, feo y pobre aunque siendo la antesala de la maravilla que íbamos a visitar, no nos importó en absoluto. Llegamos cerca de las 12 de la noche, y yo los ñoños ya no los sentía, buscamos hostal y sobre la marcha me di una ducha de agua caliente para entrar en calor y a la cama, prácticamente sin cenar ni nada.
A la mañana siguiente, domingo día 7, nos despertamos cuasicongelados, nos duchamos y nos forramos hasta las orejas, desayunamos, y salimos en busca de un tour de 2 días para visitar el salar de Uyuni. Lo encontramos, después de investigar y regatear (sobra decir que aquí se regatea por absolutamente todo). Nos subimos en nuestro 4x4 y nos adentramos en el salar. Los ojos como platos, impresionante, una mar de sal, parecía que estuviéramos en el polo norte con todo nevado, había veces que mirábamos el horizonte y no se veía tierra. El salar es un sitio maravilloso, aunque peligroso, muchas personas se han perdido durante varios días, nos contaron que unas semanas antes de llegar nosotros, un grupo estuvo 8 días perdidos en el salar por la falta de referencias y las gps, brújulas y demás aparatejos no funcionan allí entre otras cosas por la cantidad de litio que hay  (una empresa japonesa se está encargando de  explotar una parte del salar, sacando el litio) No es difícil perderse, son más de 10.000km2 de Salar, así que imagínense. Nuestro primer destino fue el volcán Tunupa, en medio del salar,  donde almorzamos y nos quedamos a pasar la noche. La verdad que la experiencia fue toda una aventura, las habitaciones del “hotel” por llamarlo de alguna manera, eran de sal, las paredes, las camas, las mesas…. Era un lugar Hiperprecario, realmente era la casa de una familia, que había construido una zona con 5 habitaciones con un baño común con  duchas de agua congelada, y un comedor común donde la señora de la casa nos servía  la cena y el desayuno. Sólo les digo que las sábanas daban asco, sólo les digo que ni Ale se atrevió a rozarlas, cuando el se duerme en cualquier esquina… No he pasado más frío en mi vida que en ese lugar, me acosté con 3 camisetas (térmica, manga larga y la del pijama) y encima  un polar y el chaquetón, en las patas me puse el pijama, un chándal y triple calcetín así que se pueden imaginar el pelete tremendo que hacía. A pesar de todo, salimos por la noche a pasear por el “pueblo” para ver el cielo, jamás he visto un cielo tan bonito en mi vida, lleniiiiiiiiiito de estrellas, obviamente distintas a las que estamos acostumbrados a ver desde casa, la noche, las estrellas…  y el burro que apareció de la nada ( con el correspondiente susto) mientras observábamos el cielo, hicieron del lugar un momento increíble. Nos acostamos a las 9 de la noche, tempranito y con un silencio profundo, queríamos despertarnos antes de que saliera el sol, para ver el amanecer en medio del salar, lo conseguimos y fue de las mejores experiencias que he tenido en este viaje, precioso, impresionante… me faltan adjetivos que definan lo que sentí admirando el paisaje (aparte de un frío congelador, que solo con agarrar la cámara para sacar las fotos, me dolían los dedos de las manos y de los pies) Una experiencia 100% recomendable. Tras el amanecer desayunamos y nos dispusimos a subir el volcán, teníamos tiempo hasta las 12 que volverían a recogernos para seguir de ruta por el salar. Nos pusimos en marcha, quien dice marcha dice paso leeeento, acompasado y con una respiración rápida. “el hotel” estaba a 3700 metros, y el volcán a 5.400 aunque nosotros sólo llegamos hasta los 4000m, la subida fue dura, cansada y con sensación e falta de aire continua, la altura es lo que tiene… para los entendidos, solo les diré que mi saturación de oxigeno estaba en 75% con una frecuencia cardiaca de 120lpm, Ale tenía una saturación media de 80% y frecuencia de 110lpm  (para el que no controle, la saturación normal para nosotros, jóvenes y deportistas (unos más que otros) es del 100% así que se pueden hacer una idea de las condiciones en las que estábamos. A pesar del esfuerzo y la sensación de falta de aire, a mi no se me quitaban las ganas de hablar, a lo que Ale, sin ánimo de ser grosero (o si, jeje)  me respondía con monosílabos… jajaja la asfixiadera era considerable. Llegamos al mirador del volcán y visitamos unas momias que hay en el lugar, de hace taitantos años, que ya ves  tu, las ganas que tenían que tener  aquella gente, de ponerse a escalar aquel volcán… con lo agusto que iban a estar los muertos bajo tierra, pero bueno, cuestión de culturas.
Bajamos al pueblo de nuevo, unas vistas impresionantes del salar durante la bajada, he de decir que mucho mejor, y más liviana la bajada. Ya Ale iba cantando.


El salar de Uyuni

Recogimos las maletas, y nos dispusimos a esperar a nuestro guía que dijo que llegaría sobre las 12… pasaron la 1, las 2 y allí no aparecía nadie a buscarnos,  nos dejaron botados, muertos de hambre desde las 7 de la mañana que habíamos desayunado,  preocupados le preguntamos a la señora de la casa si sabía algo… nos dijo que no nos preocupáramos, a las 3 menos cuartos aparece un tipo, sin comida a recogernos, diciendo que le estaba haciendo un favor a nuestra empresa en venir a por nosotros, así que tras rechistar un poco por la hora y la falta de comida, nos fuimos con él, mucho mejor eso que quedarnos botados en medio de la nada, sin agua ni víveres… recorrimos otra parte del salar, la isla del pescado (una isla llena de cactus) bonita, y de vuelta a Uyuni, ( cabe destacar que el guía se medio perdió por el camino, yo ya tenía suficiente hambre y cabreo como para que encima el tipo ese se perdiera!! fuerte un inepto! ) nos quedamos bastante decepcionados con la empresa con la que habíamos contratado el tour, nos prometieron comidas, y visitas que no hicimos. Obviamente al llegar a Uyuni, emputados, aunque con mucha educación fuimos a quejarnos, eran las 7 de la tarde y nosotros sin almorzar, y además habíamos pagado por cosas que no habíamos visitado, así que fuimos a las oficinas a ver de qué manera se podría solucionar, la verdad que se portaron bien, nos devolvieron parte del dinero así que por lo menos, se preocuparon en compensarnos los fallos, resultó que todo fue culpa del conductor que nos recogió el segundo día, que hizo lo que le dio la gana. A pesar de todo, de los abandonos, de la falta de comida y del guía desorientado, la experiencia valió la pena, simplemente impresionante.
Una vez en el pueblo, fuimos a la estación de tren a por un billete hacia la Paz, nosotros íbamos cargaditos con nuestras maletas, tranquilos, con nuestros abrigos… cuando entramos en la estación me veo a todo el mundo con mantas, sacos de dormir, abrigos dignos del polo norte…. Cuando nos paramos a esperar al tren, lo entendí todo, estuvimos unas dos horas allí dentados, pensé que me moría del frio, lo del salar era irrisorio al lado del frío que hizo esa noche en la estación, yo no he pasado tanto frío en mi vida como en estos países TROPICALES, me cagüento!
Tras viajes de trenes y guaguas, llegamos a la Paz. La verdad que el centro de la ciudad tiene mejor pinta que las ciudades antes visitadas, tuvimos la sensación de más ciudad, edificios altos, casco antiguo, tiendas, locales, cines… nos quedamos 3 días. Visitamos el centro, la zona colonial, las avenidas principales, el valle de la luna… un lugar bonito, diferente, un recorrido de 45 min andando por zonas montañosas erosionadas por culpa del viento, aire y agua que hicieron un lugar pintoresco.
Aunque de toda la ciudad, lo que más nos impacto fue el hogar de niños Villegas, es un hogar de niños abandonados y huérfanos. Lo lleva la hermana María Titirico, amiga de Juana. En total tienen a 21 bebés, el más pequeño tenía 10 días. También tienen un hogar para 70 niñas a partir de los 7 hasta los 19 años, que tampoco tienen padres.  Unas situaciones personales, de cada niño durísimas. Estuvimos conociendo el hogar, las diferentes estancias… conociendo a los bebés y niños pequeños, dándoles la merienda y jugando con ellos… el niño al que le di de merendar, tenía un año y medio y había llegado el día anterior, su madre lo había dejado  solo frente a un garaje, abandonado, y la fiscalía lo había llevado al hogar. El niño era precioso, cariños, no extrañaba… parecía mentira que alguien pudiera haber hecho algo así. María nos contó casos muy difíciles y situaciones muy duras,  Cuando nos dijo que las madres dejaban a los niños en el torno, tocaban a la puerta y se iban…  con la palabra “torno” nos quedamos flipando, el hogar tiene uno, que da a la calle, donde las madres dejan a los bebés o niños de hasta 3 años, tocan al timbre y se van antes de que sean vistas, abandonando a sus hijos allí… parece mentira, abandonar a un hijo… María decía que menos mal que los dejaban allí, y no los mataban… hay que conocer la historia de cada familia, para tomar la decisión de dejar a un hijo allí… La visita fue muy bonita, como los cuidan, como los atienden… pero a la vez muy dura, ver esos niños que su gran suerte en la vida es que alguien los adopte, porque si no, vivirán de centro en centro hasta que tengo 19 años y ya los centros no se puedan hacer cargo de ello, y salgan a la calle. Desgraciadamente el gobierno de este país cerro los convenios y las posibilidades de adopciones internacionales, por lo que donde antes los niños no estaban más de 8 meses en el centro, porque eran adoptados con más facilidad, nos decía María que ahora los ven caminar… y eso antes no pasaba. Estuvimos algo más de 2 horas visitando el centro  hablando con María, salimos de allí con el corazón en un puño, a los 5 minutos dimos la vuelta y le dejamos a María algo de dinero para que ella comprara lo que creyera necesario, comida, cunas, carritos, parques, ropa.. lo que fuera. Uno sabe que existen esas realidades, pero cuando las ve de primera mano, algo por dentro se desgarra. Que culpa tienen esos niños, y que vida tan dura les va a tocar vivir…

El torno que da a la calle en el hogar de niños abandonados

El viernes dejamos Bolivia, cogimos una guagua, “buscama”, comodísima, amplia, con baño, tele, mantas, comida… y también muy barata, por menos de 20 euros y viajamos como reyes!! Destino Puno, Perú. Comenzamos la última parte de nuestro viaje, esto va llegando a su fin! El sábado 13 estuvimos tranquilos, recuperándonos, descansando y conociendo la ciudad de Puno, que en si no es especialmente bonita, pero estar frente al lago Titicaca le da un plus, unas vistas maravillosas. Visitamos un cementerio del periodo Inca, curioso y unos paisajes impresionantes... Hoy llegamos de una excursión de dos días por el lago y las islas Amantení, Taquila y las islas Uros, éstas últimas son unas islas flotantas, hechas de totora, una especie de caña, viven en torno a 4-5 familias por islas, y cada año tienen que construirse una isla nueva, se nota que la visita estaba más que organizada para el turista, todo muy organizado, pero aun así, lo que vimos era real, su manera de vivir y los habitantes de la isla... realmente impactante. Ayer dormimos en una casa de una familia autóctona de la isla de Amantaní, una isla preciosa, rodeada por el lago Titicaca, unas vistas y unos paisajes... una puesta del sol, sin palabras, hermoso.  Juan y María, fueron nuestros padres Amantenies, nos cuidaron mucho, sobre todo a Ale, que para variar, fue con diarrea.... ya es la 4º vez que le dan, aunque esta vez doy fe de que no ha comido cualquier cosa por la calle, nos hemos cuidado ( o no ser que lo hiciera a escondidas.. jejeje) así que no hemos localizado el lugar, bicho y comida causante de la última diarrea, de todos modos nuestra familia en la isla se encargó de hacerle hierbajes de "puño" y demás para que se le pasasen... la verdad que mejoró bastante, ya hoy esta bien, con apetito, así que no se preocupen. Acabamos de llegar al hostal, con unas ganas locas de meternos en la ducha, la verdad que la familia nos trató muy bien, pero en cuanto a higiene, dejaban mucho que desear, teníamos un mini Wc, en una casetita en medio del campo, en unas condiciones semi aceptables( teniendo en cuenta en dónde estabamos), pero de ducha o lavabos ni hablar... así que despues de caminatas, subir y bajar montañas en varias islas durante dos días, estabamos deseosos de un baño en condiciones! Ahora iremos a cenar y a la noche nos vamos a la estación que sale nuestra guagua (buscama, como no) dirección a Cuzco, allí estaremos varios días, conociendo la ciudad y el machupichu! hasta el sabado 20 que viajamos para Lima, último destino de nuestro viaje.
Siento no poner más fotos, pero estamos teniendo problemas con internet, además no cuelgo fotos del lago Titicaca, aún no las hemos descargado de la cámara, así que las colgaré en la próxima conexión!
Espero no tardar tanto en volver a escribir y contarles como nos va por estas tierras andinas…Familia, amigos, estamos muy bien, contentos y con ganas de seguir recorriendo y conociendo el país, así que no se nos preocupen, estamos bien y  no hay más gusanos en la costa!  Seguimos en contacto.
Besos y abrazos!!

lunes, 1 de abril de 2013

... y seguimos al pie del cañón!

Hola a todos! se que he tardado en volver, pero aquí estamos de nuevo. Estas dos últimas semanas han sido tranquilas, en cuanto a viajes se refiere, no nos hemos movido de Santa Cruz. En cuanto al trabajo no han sido tan tranquilas, como había comentado en la última entrada el día 21 comenzó la campaña de urología, vinieron un total de 4 urólogos  y 2 anestesistas, de distintas partes de España, vivían aquí en el hospital, así que estuvimos acompañados durante algo más de una semana.La campaña estuvo muy bien, se hizo un buen equipo de trabajo con los médicos, enfermeras(auxiliares) , licenciadas(enfermeras)  y demás trabajadores del hospital, aunque la verdad que la organización previa a la llegada de los urólogos no fue tan buena como debiera, al final se operaron cerca de 40 pacientes, y realmente se podría haber ayudado a muchos más, pero falló la captación temprana y la colaboración de urólogos y cardiólogos bolivianos, se hizo lo que se pudo, y nos quedamos con un buen sabor de boca, no fueron muchos pacientes, pero se le facilito la vida a 40 personas, y se paliaron dolores y molestias, de años de evolución en algunos casos. Gracias  a las campañas que se organizan en este hospital, cirugías que cuestan 4000 dólares, aquí se hacen por 1000 bolivianos (110euros) y aunque nos parezca barato, para este país no lo es. Aquí el sueldo base actual está en 1000 bolivianos, mucha familias tuvieron dificultades para poder reunir "la plata" para la operación, y a algunos se les rebajó aún más el precio. Como ya les he comentado, las realidades aquí son muy diferentes. Mi trabajo y el del grupo de médicos españoles se centró sobre todo en quirófano y en la rea (reanimación) desde el día 21 hasta el 28, fue una semana intensa y entretenida. También coincidieron en el hospital, un grupo de 5 chicas españolas, médicos que acababan de examinarse del MIR y vinieron 3 semanas de voluntariado, ya se fueron la semana pasada, pero la experiencia con ellas fue también muy enriquecedora. Obviamente no todo fue trabajar, aprovechamos para salir alguna noche de cena con los urólogos. La última noche salimos con ellos de cena de despedida, el plan era comer algo y tomarnos algunas copichuelas para celebrar el trabajo bien hecho y despedirnos de ellos, cual fue nuestra sorpresa? que la cosa quedó sólo en comida, cuando fuimos a pedir las bebidas en la cena, tendrían que habernos visto las caras, resulta que no servían alcohol en todo el país, por ser semana santa, penado con multa si te pillan bebiendo, y te cierran el local si lo vendes. Le pedimos,rogamos y suplicamos al camarero de todas las maneras posibles, pero no hubo forma, tuvimos que conformarnos con la chicha, una bebida de millo, que la verdad estaba bastante mala a nuestro  refinado paladar europeo jejeje, así que tuvimos que bajar el churrasco ( carne a la brasa) con agüita y refrescos. La ley seca nos dejó flipando un poco.

                                                Con todo el equipo de la campaña

Hace unos días, vino por aqui a visitar a los urólogos y anestesistas españoles, el padre Nicolás Castellanos (ex obispo de Palencia) un hombre que ha ayudado mucho al pueblo boliviano, tiene un proyecto  ( Hombres Nuevos) al cual pertenece este hospital, también han creado colegios, internados para niños que tardaban hasta 6 horas en llegar al colegio y 6 en volver, en pueblos más remotos, facilitántoles así el acceso a la educación, Comedores, piscinas y áreas deportivas.... una labor admirable la de este hombre. Durante su visita nos dió datos demoledores sobre la situación del país, nos contó que menos de un 30% de la población vive bien, tiene dinero y que el restante 70% vive en la pobreza, que un 27% sufre de hambre severa, y que hasta 14.000 niños mueren al año en Bolivia por muertes EVITABLES, todos los datos son duros, pero fue el último el que me dejó sin escuchar lo que siguió contando....  a uno le hace pensar mucho sobre la suerte que tiene. Realmente yo puedo dar todos los datos del mundo, pero realmente es cuando uno viene aquí, cuando ve, oye, huele, y habla con la gente, cuando te percatas de verdad, de lo duras que son las cosas aquí. Es un país de grandes contrastes, donde el primer y el tercer mundo se miran continuamente, aunque pocas veces se dan la mano.
A pesar de todo, uno tiene que ponerse un caparazoncito porque sino subiría llorando a la habitación muchísimas veces, todos los días veo casos injustos y situaciones personales difíciles pero esa es la realidad que se ve y se vive aquí, y una sabía a donde venía, así que se va llevando bien, una tiene que pensar que deja aquí su granito de arena. Ojalá la situación del país cambie pronto, aunque todos me dicen por aquí que eso no va a pasar... yo espero que se equivoquen.
                                    El primer y tercer mundo, puerta con puerta.

En cuanto a Ale, ahí sigue con sus bomberos, la semana pasada se dedicó a hacer un curso de incendios forestales, que le ofrecieron la oportunidad los bomberos con los que iba de voluntariado, así que como no podía ser de otra forma, allá que se fue , primero parte teórica, y al final se fueron al campo de prácticas... muy contento. Que no cunda el pánico que si el bosquecillo se incendia ya tenemos a un experto forestal  en la isla!!

Como dije estos dos últimos fines de semana no hemos viajado, nos hemos dedicado a descansar, a visitar la ciudad, a comer como cochinos, a ir al cine... hemos tenido unos acompañates-guías de lujo,  María, la hermana de Karla (mi amiga boliviana que esta con el MIR en España) y su marido, nos han llevado y traído a todos lados, enseñándonos la otra cara de la moneda, y viendo que en este país también se puede vivir bien. El finde pasado fuimos al cine! se que no tiene nada de especial, pero era la primera vez que veía una peli en el cine con acento sudamericano... fue bastante curioso y extraño para nuestros refinados oídos europeos jejeje
Estuvimos ayer en el mariposario, realmente mariposas hay, pero tampoco muchas, realmente es un hotel resort, donde la gente paga su entrada y va a pasar el día, es precioso, enorme, muy verde,tienen piscinas, lagunas, canoas, caballos, aviario, mariposario, orquideario, monos, avestruces... vamos que si lo llegamos a saber antes, en vez de a la selva nos vamos a pasar el finde allí que seguro que nos ahorrábamos las larvas, jejeje.

 Desayuno típico boliviano, salteñas (especie de empanadas riquíiiisimas y super poco kalóricas) con María y Antonio

En cuanto a la salud, he de confesar que empezamos a tener los primero achaques. Realmente Ale estuvo con diarreas la primera semana,  los bomberos le daban de comer vete a saber qué y de donde, y el jodío se la comía... así que lo lógico es que  le entraran diarreas, ya está bien así que no se me preocupen.
De lo que no está bien es de la cabeza, y no me refiero a su salud mental. Resulta que tiene Boro,parece ser que durante nuestra experiencia en la selva, nos salvamos del puma, pero no de la mosca que le dejo los huevos sobre su cuero cabelludo y con el paso de los días le crearon varias heridas con sus respectivas larvas dentro, la verdad que es algo bastante desagradable. Hemos tenido que ir a urgencias varias veces (no podemos decir que nos quede lejos, bajamos las escaleras y ya estamos en la puerta de "emergencias") a que le hagan las curas para sacarle los dichosos gusanos, ayer por la noche le sacaron dos, y aún parece que hay dudas si queda otro... mañana volveremos a que sigan urgándole. El esta bien, con alguna molestia, pero nada grave, hace vida normal, que no cunda el pánico.
Yo por mi parte llevo dos días con diarreas, y mira que me cuido de dónde y qué como, pero claro... una no esta en la cocina de los restaurantes ni sabe cuánto de limpias están las manos del que cocina... por suerte voy algo mejor, aquí nos cuidan muy bien así que no podemos quejarnos.

Ya esta semana se acaba nuestra etapa de voluntariado en Bolivia,parece mentira, pero ya llevamos casi un mes aquí, el tiempo pasa volando...  el viernes viajamos al Salar de Uyuni,  y a partir de ahí, a la Paz y de ruta hasta Perú, intentaré escribir pronto contando nuestras últimas sensaciones antes de comenzar la segunda etapa del viaje.

Un abrazo fuerte y seguimos en contacto!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Primera semana superada con éxito!

Ya ha pasado más de una semana desde de la última publicación, y la verdad que ha sido una semana muy intensa  para los dos!! Por un lado, incorporándonos a nuestros respectivos puestos de trabajo, y por otro aprovechando el fin de semana para darnos una escapadita.

Vamos a empezar por lo importante, el trabajo, que es a lo que vinimos. Como ya comenté aquí existen un monton de grupos de bomberos diferentes, voluntarios, privados, bomberos-policías, de la municipalidad, del aeropuerto... en rasgos generales, ya Ale los visitó todos y al final se unión a los privados, que la verdad, parecen los más equipados dentro de lo que cabe. Está contentísimo, pegándose unos madrugones tremendos, a las 5.40 en planta para estar allí a las 7  que es cuando empiezan el turno, son 12 horas de curro, aunque la verdad no tienen muchas salidas, y si, se conoce que cuando no tienen salidas, todos los bomberos de este mundo se pegan sus comilonas, sus siestas.. vamos, que no viven mal jejeje. Fuera coñas, han tenido alguna salida, pero gracias a dios nada grave, una caldera que explotó en no se que empresa y poco más, de resto haciendo practicas en el parque, conociendo las otras unidades de bomberos de la ciudad y sus maneras de trabajar... ha hecho muy buenas migas con los compañeros, la verdad que está muy contento y motivado.
Por otro lado yo he estado trabajando en "curaciones" y en "emergencias", muy agusto con las compañeras/os, la mayoría ya los conocía de la otra vez, la verdad que ha cambiado poco la cosa por aquí, tanto en personal, como en situaciones individuales de la gente que acude al hospital, tan crudas y duras como las recordaba, desgraciadamente uno tiene que venir a estos países para darse cuenta de la suerte que tiene de haber nacido en la otra parte del mundo.  Justo hoy se me revolvió el estómago en urgencias con un caso de una niña de 13 años,  tuve que salir de allí por  que casi se me saltaban las lágrimas. La niña llegó en un estado deplorable, con una delgadez extrema, fiebre, hipotermica,hipotensa que ni le podíamos escuchar la tensión arterial,  y llevaba 3 días así en su casa, es la mayor de 4 hermanos que se dedica al cuidado de ellos mientras su madre y su padrastro trabajan, una familia de muy bajos recursos. La cuestión es que la madre la lleva por su mal estado general, y nos dice  que no tienen "plata", que no puede pagarle la analítica, ni la "colocada de sueros", así que se manda a mudar, dejando a su hija allí, sola.. No se cuantas horas pasaron hasta que la madre volvió, al final a la niña se le consigue hacer la analítica y se le diagnostica de dengue, grave, que necesita el traslado a otro hospital de tercer nivel ( nuestro hospital es de segundo nivel,no tiene unidad de cuidados intensivos, así que era urgente trasladar a la niña) el médico habla con la madre y le cuenta la situación, la vida de su hija está en peligro y necesita que la traslade a otro hospital, y cual es la respuesta de la madre? que no, que se la lleva a casa, el médico insiste en que si se la lleva es para que muera en su casa, que su hija está muy grave, que es urgente ir a otro hospital y la madre vuelve y dice que no, que no tiene plata, que se la lleva. Le expicamos que hay asistentes sociales que la ayudarán a pagar el costo del tratamiento, del internamiento, de las analíticas y todo lo que la niña necesite, y la madre insiste que no, que le quitemos el suero que se la lleva. De verdad, que se me rompía el alma, ni siquiera quería intentarlo, hablar con las asistentes sociales del otro hospital, buscar una solución para su hija.... pretendía llevarsela aun sabiendo que se iba a morir, la vida aquí no vale nada.
Como la niña era menor, y su madre no se responsabilizaba del cuidado de su hija, los asistetes sociales de este hospital estan obligados a llamar a la protección de menores para que acudan al hospital y se hagan cargo de la situación, cuando le contamos que legalmente se iba a ver repercutida por negarle a su hija la posibilidad de vivir, y asustarla con eso, decició que la llevaría al otro hospital. Afortunadamente esta vez se solucionó, pero podría contar otros muchos casos en los que las familias deciden llevarse a sus parientes (mayores de edad) arrancándoles incluso los tubos de respiración asistida, o llevándoselos a casa con peritonitis, porque no quieren/pueden operarlos, y al final mueren como es lógico. Son situaciones extremas las que se ven aquí. Podría contar historias de este tipo hasta decir basta, pero tampoco es plan. Supongo que con estos ejemplos se pueden hacer una idea de la realidad que vivimos aquí.
La foto de la silla de ruedas casera, es otro ejemplo, la falta de medios agudiza el ingenio. Antes de ayer me llegó un paciente a curas con esa silla, qué les parece?


Este fin de semana estuvimos de visita en Samaipata, un pueblito turístico que está a 2,30h de aquí. Nos fuimos de sábado a lunes. Visitamos el pueblo y el Fuerte, que son unas ruinas del periodo Inca, la piedra tallada mayor del mundo, aunque yo ya lo conocía de la otra vez, merece la pena volver, los paisajes son impresionantes. 
                                                          En el fuerte de Samaipata
Aunque lo mejor del viaje es que el domingo fuimos a la selva amazónica!!!! contratamos una excursión, con noche incluida, en casetas de campaña, con otra pareja más y por supuesto y fundamental el guía, IMPRESIONANTE. Fue una experiencia increíble. Qué paisajes! alucinante. 
La excursión comenzó el domingo a las 9 de la mañana, nos esperaban 5 horas de caminata hasta llegar al campamento (osea, el hueco que el guía había habilitado entre los frondosos árboles para que montáramos las casetas) el paisaje durante la bajada de película, 5 horas cuesta abajo,  y no por una veredita, sino machete en mano (el guía) y cortando ramas,plantas y demás vegetales que nos obstaculizaban el paso, vimos cóndores, tucanes, pajamos de mil colores y sabores que no me acuerdo como se llaman y no había visto en mi vida, plantas grandes, chicas, bonitas, feas y traicioneras por lo urticantes que eran ( ale hubo un momento que bajando por entre tanta vegetación se resbalo y quedó rodeado de esas hojas que no se podían tocar, jajajaja  pero ahi que estaba Carmelo, nuestro guía y su machete para liberarlo. Cruzamos ríos, vimos cerdos, vacas, monos!! de varias especies, gracias a Dios no encontramos ninguna serpiente (que en la zona  hay dos muy peligrosas, la cascabel y la coral)  
Cuando llegamos al campamento, montamos las casetas y nos pusimos con el fuego. Luego vino la cena, una sopa buenísima que revivía a un muerto.
                                           (La foto es con Carmelo y su sopa)
Durante la noche hicimos una caminata por la selva, impresionante, no se veia absolutamente NADA, solo se oía la vida en la selva, allí no existe el silencio, la vida animal por la noche es impresionante, los ruidos que se escuchaban... fue una experiencia muy especial.
Esa noche Carmelo nos contó su historia, el tipo cruzo la selva (el parque Amboró) en 27 días con 3 personas más, a partir del décimo día comían de lo que cazaban, se perdieron,se calleron por una cascada de más de 30 metros.... impresionante, este tipo es increíble. La selva es peligrosa y cruzarla aún más, sólo 3 grupos en la historia lo han conseguido , y menos en el suyo, en ningún grupo salieron todos los que entraron así que imagínense, uno sabe cuando entra, pero no si sale y aún así el quiere volver a cruzar el parque, esta vez por otra ruta... lo de este hombre es patológico.
He de decir que no todo fue bueno en la selva, como es lógico, el primer día todo me parecia impresionante, yo estaba con los ojos como platos durante todo el camino... alucinando. Durante la excursión nos ibamos topando con huellas de diferente animales, Carmelo sabia perfectamente de quien era cada una, tapires,osos hormigueros, jabali... hasta que llagamos a un punto en el que vimos las del puma y el jaguar, ahi he de decir que la selva ya no me parecía tan bonita, y toda miu experiencia se vió teñida de un acojonamiento considerable, por la noche no hacía más que preguntarle a Carmelo si podían aparecer el puma o el jaguar... el intentaba calmarme, diciendome que el sólo los habia visto 2 veces... pero la verdad que con esa contestación no lo conseguía mucho, aunque yo me hacía la que sí. El momento de irnos a domir fue unos de los peores de todo el viaje, estábamos agotados y Ale empezó a roncar en menos de un minuto, yo creo que tardé como dos horas en quedarme dormida, se oian millones de ruidos, pájaros, grillos, sapos, monos, ranas, cerdos.... y para mi, siempre había un sonido extraño al fondo que según yo eran los rugidos del puma, jajajaja  resultó que el argentino también roncaba en la caseta del frente. 
Al final me dormí, un duerme vela, como quien dice, el sitio no era incómodo y los sonidos tampoco ayudaban. Aunque la cosa no acaba ahí, a las 6 empezó a amanecer y me desperté con ruidos en la caseta, y los alrederores.... según ale eran monos que rondaban las casetas.... yo por si acaso no miré fuera, no vaya a ser que en vez de monos fuera el puma y entrara en pánico! Al final resultó que fueron los monos los que nos despetaron, nos lo dijo Carmelo.
He de decir que el dolor de cuadripeps al despertarme era más que considerable, las 5 horas de bajada del día anterior tuvieron sus consecuencias, aunque sarna con gusto no pica no??
Ya el lunes desayunamos y nos tocaba la vuelta a la civilización, cruzando ríos y pegándome unos gajazos impresionantes, que en una de esas casi me mato, no preocuparse familia!! que San Carmelo estaba ahi para evitar que cayera 10 metros al vacío, pero casi me rompo la cabeza, bajando una pendiente entre ramas arboles,raices y demás vegetables me agarré a una rama que se rompió mientras daba el paso de bajada, que me cai dos metros pa bajo, el golpe lo frenó San Carmelo y un árbol en mi pierna, que aún continúa verde y dolorida, pero viva. Cabe destacar que en uno de los ríos que cruzamos acabe metida hasta el sobaquillo,en arenas movedizas...  pero nada, todo fue parte de una increíble aventura.

                                  Con la pareja de argentinos que también vinieron a la selva

Ya mañana empieza la campaña de urología, así que empieza el trabajo duro en quirófano y Ale de camillero, que Juana ya le buscó un puesto de trabajo dentro del hospital, jejeje.
Espero volver a escribir pronto y seguir contándoles nuestras vivencias por esta parte del charco, esta última semana hemos tenido época de lluvias fuertes, y las consiguientes inundaciones de la ciudad y del Plan 3000, con sus respectivos ríos de mierda y ratas... si normalmente caminar por estebarrio es desagradable, los días de lluvia, se pueden imaginar, hoy parece que escampó un poco, a ver si paran pronto, aunque la verdad que ponerse una chaquetita se agradece después de tanta calufa los días anteriores.
Seguimos en contacto!!! cuidense mucho y no se preocupen que estamos muy bien!!!

Besos y abrazos!

lunes, 11 de marzo de 2013

Y Por fin llegamos!

Y por fin aterrizamos en tierras bolivianas, llevamos pocos días y la sensación que tengo es como si el tiempo no hubiera pasado en 4 años... 
Llegamos el viernes tempranito, a las 7.30h de la mañana ya estabamos aquí, Juana, la monja que nos adopta por estos lares, nos fue a recoger al aeropuerto, gracias a dios el vuelo llegó en hora y tuvimos una sueeeeerrrrrrteeeeee tremenda en la aduana, veníamos cargados como mulas, entre ropas, regalos, encargos, gofios, jamon, comidas y leches sin lactosa, sin gluten, sin huevos y  demás "sines" que me persiguen , el traje de intervención de Ale (que con el solo ocupamos una maleta)  y todo pasó la aduana, sin requisarnos absolutamente nada! Sobra decir que la mayoría de las cosas que trajimos que no eran ropa, no estaba permitido entrarlas en el país, pero entre que yo tuve la suerte de que la luz que se ilumina aleatoriamente al pasar bajo el arco de la aduana, fue de color verde y por lo tanto tenía el paso libre sin registros y que aunque la de ale se tornó de color rojo, el hizo alarde de su mutismo y timidez a la hora de reponder a las preguntas del aduanero, conseguimos salir de allí airosos y repletitos de productos prohibidos y taaaaaan ricos para el paladar, asi que si nosotros estabamos contentos Juana , y el resto de las dominicas ni te cuento, que el chocolate valor y el jamon serrano no son cualquier cosita...

Tras la exitosa llegada,  Juana nos llevo por Santa Cruz de la Sierra ( la ciudad a la que pertenece el barrio en el que vivimos)  para que Ale se hiciera una idea de donde estaba, incluso pasamos por los parques de bomberos para establecer el primer contacto. Ya mañana se incorporará y comenzará su aventura bomberil, sobra decir que los medios de los que disponen aquí no son como en España, partiendo de que uno de los grupos que visitamos no tienen ni siquiera botella de aire, ni mascara para entrar en los incendios, entran así, a pelo... tendrían que haber visto la cara de Ale cuando el bombero jefe del parque se lo estaba contanto, aquello fue un cuadro, primera bofetada de realidad. Por supuesto el tiene claro que no va a jugarse la vida, ni hacerse el heroe, ni entrar en ningun incendio si las medidas de seguridad no son las adecuadas, asi que todo el mundo tranquilo!!! Además compaginará el curro con los bomberos con trabajos de mantenimiento y brocha gorda en el hospital.

Tras el primer paseo llegamos el hospital, nuestra casa en bolivia. Nada más llegar al barrio, ver sus gentes, sus casas, chabolas y el característico olor del lugar me vinieron mil y un recuerdos a la memoria, entré en el hospital especialmente emocionada y el camino hasta llegar a nuestra habitación fue reencuentro tras reencuentro, 4 años despues volver a verlos a todos, enfermeras, licenciadas, medicos, administrativos y demas personal del hospital... fueron momentos muy emotivos. Virginia, todos me preguntan por ti y te mandan saludos.

No llevabamos ni 3 horas en nuestra nueva vida boliviana y ya Juana nos informa de que nos tiene organizada una excursión a la chiquitanía para la mañana siguiente, esta mujer es una todoterreno. Así que deshicimos las maletas, las volvimos a hacer y el sábado a las 6am en planta que nos quedaban 4 horas de viaje en furgoneta con 12 voluntarios más que estan también currando  en diferentes proyectos del plan 3000.
El viaje fue estupendo, agotador, pues veniamos con un viaje de 12 horas a la espalda y un jetlag considerable, pero sarna con gusto no pica! Conocimos varios pueblos chiquitanos (esos que fueron creados gracias a las misiones jesuitas), con sus calles,pinturas y  arquitectura características. Unos paisajes impresionantes. Nos dimos unos baños en las aguas termales del lugar, increible, si el mediterraneo nos parece una sopa, esto era 10000 veces mas caliente. Salimos todos de allí aplatanadísimos, con la tensión por los pisos, imagínense, si ya fuera del agua habia una calor insoportable,meterse en aquellas aguas hirviendo pues como pa salir de allí, coger una cama y a dormir hasta el día siguiente... pero no! nos tocaban 5 horas de viaje de vuelta! llegamos a casa pasadas las 10 de la noche, muertiiiiiitos, por lo que la cosa fue cena ligera, ducha, baño en repelente antimosquitos y  a la cama!!! 
El tema de los mosquitos pues tampoco ha cambiado, ya estamos llenitos de picaduras y eso que nos bañamos  en repelente mañana tarde y noche, pero tranquilos que ninguno es dengoso! ( eso espero! jejeje)
Ya hoy ha sido vuelta a la realidad, descansando un poco de todo el jaleo del finde.Mañana nos pondremos las pilas y comienza por fin  nuestra labor aqui en el Plan, no va a ser todo viajes a la chiquitanía y bañitos en aguas calientes... Ale esta como loco por ir mañana al parque y yo muy ilusionada por volver de nuevo a la realidad de este lugar.

Vistas desde Chochí, San Jose de Chiquitos

Iglesia de San José, con el grupo de voluntarios.


Me despido hasta la proxima conexión, les seguiremos informando de como nos va la vida por esta parte del mundo. Familia y amigos, no se preocupen que estamos bien!
Besos desde el otro lado del charco.

martes, 5 de marzo de 2013

Nos Vamos!!

Parece mentira, después de tantos meses de espera y preparaciones, llegó el día, nos vamos!! Mañana salimos hacia Madrid y el jueves noche  pa´ Bolivia!.  La verdad que estoy nerviosilla, preparando maletas que nos volvemos locos, controlando tamaños, medidas, pesos.... A ver si conseguimos que no nos sableen por sobrepeso.

Lo primero que quiero decir es GRACIAS a todos aquellos que vinieron a la fiestita de despedida, por compartir con nosotros y sobre todo por sensibilizarse con la causa, y hacer que el cerdito se llenase, al final entre unos, otros y más gente externa a la fiesta, que quiso participar, hemos reunido 300euros!!! y les aseguro que eso allí estira y mucho! asi que ya les iré contando en que se invierte.. GRACIAS
Ya tengo la maleta llena, y aunque suene a tópico, rebosante de ilusiones nuevas y  a la vez, completa de recuerdos, la vez anterior fue una experiencia tan enriquecedora... sólo espero cumplir las expectativas, y que este viaje sea igual de especial o más aún si cabe, además, aunque Virginia fue una perfecta compañera de aventuras (te voy a tener muy presente pequeña), hacer este nuevo viaje con Ale lo hace muy especial.

Esta vez viviremos en el hospital, y allí tendremos internet, así que ya iremos escribiendo nuestras experiencias por territorio andino y colgando alguna fotillo como prueba de vida, no se nos vayan a  preocupar los progenitores ;-)

Gracias por acompañarnos, aunque sea a miles de kilómetros.
Los queremos!